lunes, febrero 1

Hace unos veinte minutos volvimos al día qe más detesto en el año; me estoi sumergiendo en espiral dentro de un remolino de colores, sonidos, aromas i sentimientos qe, si bien durante el año parecen olvidados, al llegar el almanaqe a febrero reaparecen como si nunca los hubiera dejado de sentir. Veo todo ese episodio de mi vida en technicolor, escucho esas tres palabritas en mis oídos, llegandome desde el otro lado del teléfono. Recuerdo la sensación de no qerer creer lo qe escuchaba. Me siento caer en la cuenta de qe, si eso era verdad, me estaba qedando mui sola.
¿Qién dijo qe el tiempo cura todo? ¿qién dijo qe la distancia es el olvido?
Estoi absolutamente convencida de qe cada día qe pasa me afecta más esta
ausencia.

Creo qe nadie qe sea ajeno a este dolor puede comprender lo qe se siente perder a alguien en qien confiabas al cien por ciento, qe era tu apoyo, tu pilar, la persona en la qe buscabas refugio cuando la vida te la ponía difícil. Sentir qe desaparece de tu mundo físico tu igual, tu sinónimo, tu hermano del alma, tu mejor amigo. No sé, no es algo qe pueda explicarse, no hai palabras qe describan ni su importancia capital en mi vida ni el hielo qe tengo en el alma desde qe no está.
Supongo qe es algo con lo qe hai qe vivir, pero ¿qién conoce la fórmula? Nada es igual desde hace dos años...

Te extraño, mucho. Hai muchas cosas qe no pudiste vivir conmigo, hai tanto qe me gustaría contarte, poder hacerte partícipe de este último tramo de mi vida. No entiendo todavía. Para nada; i por más qe me haga la fuerte, la desentendida, eso sirve sólo para la cotidianeidad. Nadie puede con su propia cabeza en la almohada, ni contra un recuerdo en mal momento. Te necesito. Me pierdo al escribirte. Nosé ni porqe vos ni en ese momento ni nada, i sabés qe odio la incertidumbre, odio la ignorancia, odio no tenerte conmigo. Te amo. Más de lo qe puedo expresar. Fuiste tanto, sos tanto en mi vida. En fin, mñn te voi a ver. Aunqe eso no me satisface para nada mi necesidad de vos, de tu risa, de tu voz, de tu perfume, de tus besos, de tu abrazo fuerte i cálido. No puedo i tampoco qiero intentar vivir de recuerdos. Pero parece qe no me qeda otra salida, verdad? Esperame sí?
Allá arriba-abajo o a la izqierda-derecha o en diagonal.
Te acordás de eso? Sho sí qe me acuerdo. Donde estés, cuando sea, no dejemos de ser NOSOTROS.
Te amo Gonzalo Sebastián

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